A veces, poner en palabras lo que sientes permite encontrar un camino diferente.

Hablemos

Hay momentos en los que surgen dudas y no
sabemos muy bien con quién compartirlas.

A veces necesitamos información. Otras veces,
simplemente necesitamos hablar con alguien que
nos escuche y nos ayude a ordenar lo que
estamos sintiendo.

No siempre necesitamos
una respuesta inmediata

Sobre tu hijo o tu hija

Una dificultad, un cambio,
una etapa o algo que está
ocurriendo en casa

No tienes que encajar necesariamente en ninguna de estas situaciones.
Cada familia llega con su propia historia.

Podemos empezar simplemente hablando.

A veces llegamos con muchas preguntas.
O con demasiadas.
Y quizá ni siquiera sabemos exactamente
qué es lo que necesitamos preguntar.

Puede que algo nos preocupe.
Que tengamos dudassobre una situación.
Que no entendemos bien que está ocurriendo.
O que simplemente necesitemos compartir
aquello que llevamos un tiempo pensando.

¿De qué podemos hablar?

Sobre una situación concreta

Cuando hay algo que te preocupa y necesitas comprender mejor
lo que estás viendo

Sobre tus dudas como madre o padre

Porque a veces no sabemos si
estamos actuando de la mejor
manera y necesitamos
otra mirada.

Sobre la vida cotidiana

Rutinas, límites, adaptación,
automomía, emociones o
cualquier situación relacionada
con la infancia.

¿Qué puedo encontrar aquí?

Imagina que nos
sentamos a tomar un té

Tú me cuentas

Yo te escucho

Hablamos sin prisas

Ponemos palabras a aquello que
quizá llevas un tiempo pensando.

Y juntos intentamos mirar la
situación con un poco más
de perspectiva.

A veces una conversación no resuelve todo.
Pero puede ayudarnos a entender mejor.
A mirar desde otro lugar.
A irnos con un poco más de calma.

Puedo ofrecerte mi experiencia como maestra, mi mirada sobre la infancia y un espacio tranquilo
en el que podamos pensar juntos
sobre lo que estás viviendo.

No se trata de decirte qué tienes que hacer.
Se trata de ayudarte a encontrar tu propio camino.

¿Cómo funciona?

Me cuentas
qué necesitas

A través de un formulario
sencillo me explicas
tu situación

Buscamos
un momento

Elegimos un día y
una hora
para hablar con calma

Hablamos

Una conversación
tranquila, centrada
en tu hijo/a

Seguís
vuestro camino

Con nuevas ideas, más
información o simplemente con una mirada diferente