Bienvenidos a este rincón
A veces solo necesitamos un lugar donde parar un momento, respirar y mirar las cosas con un poco más de calma.
Soy Nieves, maestra de Educación Infantil.
Después de muchos años acompañando a niños y familias, he creado este espacio para compartir reflexiones, ideas y pequeñas cartas escritas despacio, con el deseo de ayudarte a vivir la infancia con más serenidad y confianza.
Llevo más de veinticinco años entrando cada mañana a un aula de infantil.
Veinticinco años enseñando a los más pequeños, pero, también, dedicando muchas tardes a escuchar y empatizar con sus familias. A lo largo de todo este tiempo, madres y padres han encontrado en mí un refugio donde volcar sus preocupaciones, sus miedos y esas inquietudes que a veces no les dejan dormir.


Siempre he creído que mi labor no termina cuando suena el timbre.
Por eso, cuando nos sentamos a hablar, mi único propósito es que se sientan más tranquilos y seguros de lo que están haciendo. Que puedan respirar aliviados, entendiendo un poco mejor esas situaciones que en casa nos desbordan y que a menudo no sabemos cómo gestionar.
Quizá esa forma de mirar me venga de mis raíces.
Mi vida siempre ha transcurrido —y sigue transcurriendo— en un pueblecito pequeño. Uno de esos lugares que aún mantienen intacta su esencia de pueblo, donde el tiempo parece correr a otro ritmo y las relaciones son de verdad.
He aprendido mucho de las vivencias pueblerinas, de las tardes de costura al fresquito y de la convivencia diaria con su gente. De las personas mayores que guardan la sabiduría de la tierra.
Especialmente de una de mis tías-abuelas, Elisa.
Ella ha sido una mujer fuerte. Valiente para la época en la que le tocó vivir, y de la que hoy sigo aprendiendo cada vez que me siento a su lado, a ratitos, solo para escucharla.
Mi tía me enseñó el arte de dar calma y normalidad a las cosas cuando se salen de lo cotidiano. Me enseñó a restar importancia al ruido y a dar valor únicamente a lo que realmente lo tiene. Ella hace de los problemas cotidianos una forma de superarse, una oportunidad para mirar hacia adelante con serenidad.
Esa es la herencia que me acompaña cada mañana cuando entro al colegio. Y esa es la mirada que quiero compartir contigo.
Si te apetece, sírvete un té y acompáñame un rato.
Las puertas de este rincón están abiertas para ti.
Con una mirada cercana,
Nieves
La mirada de una maestra






